dimecres, 18 d’agost de 2010

La cadena del cabronismo.

Detrás de cada cabrón(a) siempre vamos a encontrar un corazón partido por la mitad. Cuando depositamos nuestras esperanzas y nuestra confianza en alguien, es fácil resultar herido. Es entonces cuando sufres y quieres hacer pagar por ello. Sabes que la culpa la tiene sólo una persona, pero que se joda todo el mundo. Así, sin apenas cerciorarte te comportas fríamente e incluso llegas a romper algún que otro corazón, y por consecuencia nace un nuevo cabrón, que a su vez hará y romperá hasta llegar a convertir a otro y así sucesivamente. El cabrón ha sido víctima de las cabronadas de un anterior que habrá sufrido intensamente por las fechorías de otro, quien se sentía jodido por cortesía de un cabrón que había sido convertido por otro como él, que había sido inocente y hasta había llegado a llorar, y se había prometido a sí mismo no volver a hacerlo más. Quién sería el primer cabrón de la historia, de eso no tengo ni idea.




La foto de Lina Scheynius.

diumenge, 8 d’agost de 2010

No puedo parar de escribir moñonadas


Normalmente siempre escribo el día después de haberme acostado con alguien nuevo pero hoy no va a ser así. Voy a romper mis propias reglas, vamos a hablar de las cosas con la verdad en su estado más puro y cruel. Tener novio es de cobardes. Igual que cenar el sábado o pagar siempre por todo. No sé a partir de qué edad deja de serlo, pero es un tipo de cobardía que supongo que todos malinterpretaréis. Nadie pertenece a nadie, pero siempre tendremos un sentimiento de posesión hacia alguien, y por miedo a perderlo nos aferramos y llegamos a un acuerdo de fidelidad y otro tipo de protocolos. No te preocupes. Si es mutuo, me refiero a que si DE VERDAD crees en alguien y no estás sencillamente enamorado de la idea del amor, si de verdad confías y se trata de algo mutuo es tan simple como dejarlo ir, porque sabes que va a volver. No hay sufrimiento, no hay decepción, solo existen el crecimiento y la experiencia. Me gusta pensar que todavía me tienen que hacer mucho, muchísimo daño, me gusta la traición y me gusta el desengaño, me gusta apiadarme de mi misma como una fracasada porque algún día entenderé cualquier situación y podré ser una guía y un modelo a seguir para alguien (me imagino que para un hijo pero no sé).


No me acuerdo de dónde pillé la foto.