dijous, 27 de gener de 2011

Es el acabóse, tío.

—Sí, sí, sí... —me llevó a un rincón—. Este Rollo Greb es el más grande, el más maravilloso de todos. Es lo que trataba de decirte... así es cómo quiero ser yo. Quiero ser como él. Nunca se queda colgado, va en todas direcciones, deja que todo vaya por sí mismo, sabe lo que es el tiempo, lo único que tiene que hacer es balancearse adelante y atrás. ¡Tío, es el acabóse! ¿Ves? Si haces lo mismo que él todo el tiempo lo habrás conseguido.
—¿Conseguir qué?
—¡ESO! ¡ESO! Te lo diré... pero ahora no tengo tiempo —y Dean corrió a observar a Rollo Greb un poco más.

Jack K.

dijous, 20 de gener de 2011

Frío.

“Nada hay más extraño ni más delicado que la relación entre personas que sólo se conocen de vista, que se encuentran y se observan cada día, a todas horas, y, no obstante, se ven obligadas, ya sea por convencionalismo social o por capricho propio, a fingir una indiferente extrañeza y a no intercambiar saludo ni palabra alguna. Entre ellas va surgiendo una curiosidad sobreexcitada e inquieta, la histeria resultante de una necesidad de conocimiento y comunicación insatisfecha y anormalmente reprimida, y, sobre todo, una especie de tenso respeto. Pues el hombre ama y respeta al hombre mientras no se halle en condiciones de juzgarlo, y el deseo vehemente es el resultado de un conocimiento imperfecto.”

T. Mann